NO PUEDES HACER NADA QUE PUEDA ALTERAR EL AMOR ETERNO...

Que todo lo que tenga vida sea librado de sufrimiento


Y cada lección de luz con la que el Espíritu Santo reemplazará las lecciones tenebrosas que tú no aceptes, te enseñará que tu voluntad dispone lo mismo que la del Padre y la del Hijo.






     Solamente se pueden aprender dos lecciones. Cada una de ellas da lugar a un mundo diferente. Y cada uno de esos mundos se deriva irremediablemente de su fuente. El mundo que ves es el resultado inevitable de la lección que enseña que el Hijo de Dios es culpable. Es un mundo de terror y desesperación. En él no hay la más mínima esperanza de hallar felicidad. Ningún plan que puedas idear para tu seguridad tendrá jamás éxito. No puedes buscar dicha en él y esperar encontrarla. Mas éste no es el único resultado que se puede derivar de lo que has aprendido. Por mucho que te hayas esforzado por aprender la tarea que elegiste, la lección que refleja el Amor de Dios es todavía más fuerte. Y aprenderás que el Hijo de Dios es inocente, y verás otro mundo.

El Espíritu Santo no te enseña a juzgar a otros porque no quiere que enseñes nada que sea erróneo, y que, de este modo, tú mismo lo aprendas. No sería consistente si te permitiera reforzar lo que debes aprender a evitar. En la mente del pensador, por lo tanto, el Espíritu Santo es enjuiciador, pero sólo a fin de unificar la mente de modo que pueda percibir sin emitir juicios. Esto le permite a la mente enseñar sin emitir juicios y, por consiguiente, aprender a estar libre de ellos. Esta rectificación es necesaria sólo en tu mente, a fin de que dejes de proyectar en lugar de extender. Dios Mismo ha establecido lo que puedes extender con perfecta seguridad. Por lo tanto, la tercera lección del Espíritu Santo reza así: Mantente alerta sólo en favor de Dios y de Su Reino.

Un Curso de Milagros

Nunca Te Liberas Solo...

Libera en vez de aprisionar, pues de esa manera tú quedas libre. 



     "Este curso ha afirmado explícitamente que su objetivo es tu felicidad y tu paz. A pesar de ello, le tienes miedo. Se te ha dicho una y otra vez que te liberará, no obstante, reaccionas en muchas ocasiones como si estuviese tratando de aprisionarte. A menudo lo descartas con mayor diligencia de la que empleas para descartar los postulados del ego. En cierta medida, pues, debes creer que si no aprendes el curso te estás protegiendo a ti mismo. Y no te das cuenta de que lo único que puede protegerte es tu inocencia.

     Por lo tanto, no mantengas a nadie prisionero. Libera en vez de aprisionar, pues de esa manera tú quedas libre. Los pasos a seguir son muy sencillos. Cada vez que sientas una punzada de cólera, reconoce que sostienes una espada sobre tu cabeza. Y ésta te atravesará o no, dependiendo de si eliges estar condenado o ser libre. Así pues, todo aquel que aparentemente te tienta a sentir ira representa tu salvador de la prisión de la muerte. Por lo tanto, debes estarle agradecido en lugar de querer infligirle dolor."


Un Curso de Milagros 


Bien, este es un curso no dual. Si lo piensas bien, al culpar a otros todo lo que haces es sostener tu culpabilidad. Y otra vez, como dice el Curso, nunca te liberas solo. Medítalo...


La Plenitud De Dios

     "La plenitud de Dios, que constituye Su paz, no puede ser apreciada salvo por una mente íntegra que reconozca la plenitud de la creación de Dios"




"Alcanzar la compleción es la función del Hijo de Dios. Sin embargo, no tiene necesidad de buscarla. Más allá de todo ídolo se alza su santa voluntad de ser únicamente lo que él es. Pues ser más que pleno no tiene sentido. Si se hubiese producido algún cambio en el Hijo de Dios, o si se le pudiese reducir a alguna forma y limitar a lo que no se encuentra en él, entonces no sería tal como Dios lo creó. ¿Qué necesidad tiene de ídolos para ser quien es? ¿Podría acaso desprenderse de alguna parte de sí mismo? Lo que no es pleno no puede otorgar plenitud. Mas lo que se pide sinceramente no puede ser negado. Tu voluntad se te concede. No en una forma que no habría de satisfacerte, sino en el Pensamiento pleno y completamente hermoso que Dios abriga de ti"

UCDM 

Eterna

"Hermosa criatura de Dios, estás pidiendo solamente lo que te prometí. ¿Crees que yo te iba a engañar? El Reino de los Cielos está dentro de ti. Ten fe en que la verdad está en mí porque yo sé que está en ti"





"Escucha, pues, la única respuesta del Espíritu Santo a todas las preguntas que el ego plantea: eres una criatura de Dios, una parte de su Reino de inestimable valor que Él creó como parte de Sí Mismo. Eso es lo único que existe y lo único que es real. Has elegido un sueño en el que has tenido pesadillas, pero el sueño no es real y Dios te exhorta a despertar. Cuando le oigas no quedará ni rastro de tu sueño porque despertarás. Tus sueños contienen muchos de los símbolos del ego y éstos te han confundido. Eso se debe, no obstante, a que estabas dormida y no te dabas cuenta de ello. Cuando despiertes, verás la verdad a tu alrededor y dentro de ti, y ya no creerás en los sueños porque éstos dejarán de ser reales para ti. El Reino, en cambio, y todo lo que allí has creado, será sumamente real para ti porque es hermoso y verdadero.No hay nada duradero en los sueños, y el Espíritu Santo, que refulge con la Luz de Dios Mismo, sólo habla en nombre de lo que perdura eternamente"



Un Curso de Milagros



Los Regalos del Amor

  "Lo que Dios te ha dado, te lo dio de verdad, y no podrás sino recibirlo de verdad. Pues los dones de Dios están desprovistos de toda realidad a menos que tú los recibas"



"En tu propia mente, aunque negada por el ego, se encuentra la declaración que te hará libre: Dios te ha dado todo. Este simple hecho significa que el ego no existe, y esto le atemoriza mortalmente. En el lenguaje del ego, "tener" y "ser" significan dos cosas distintas, si bien para el Espíritu Santo son exactamente lo mismo. El Espíritu Santo sabe que lo "tienes" todo y que lo "eres" todo. Cualquier distinción al respecto es significativa solamente cuando la idea de "obtener", que implica carencia, ha sido previamente aceptada. Por eso es por lo que no hacemos ninguna distinción entre tener el Reino de Dios y ser el Reino de Dios"

Un Curso de Milagros


El Cristo en mi, repite quedamente:

“El tiempo no fue más que inconsciencia repetida en las sombras. Has acatado la Voluntad de Dios y despiertas ahora a la Luz Eterna que siempre Es.

Así, abandonas pues, en este instante santo, la demora en la espera de aquello que nunca habría de llegarte porque siempre estuvo aquí, contigo, en ti”



Negar la Verdad es negarnos la Luz a nosotros mismos. Sólo la Humildad es capaz de recibirla, en total resonancia con la Grandeza de la Gracia. 

Agradezco a Dios, que a través del Cristo, haya depositado en mis manos, sus tesoros incorruptibles, siendo los Dones del Amor lo único que recibo, lo único que tengo y por tanto, lo único que comparto.

Padre, he recibido al fin todos tus regalos, haciendo así honor a tu Reino. Esparciré tu Gracia en todo el mundo, tal como siempre ha sido Nuestra Eterna Voluntad. 


 María Marcela

Amor Sin Conflicto

 "Desear completamente es crear, y crear no puede ser difícil si se tiene en cuenta que Dios Mismo te creó para que fueses un creador"



El primer principio de UCDM, nos dice: " No hay grados de dificultad en los milagros. No hay ninguno que sea más "difícil" o más "grande" que otro. Todos son iguales. Todas las expresiones de amor son máximas" Esto significa que el Amor crea plenamente, no tiene niveles, puesto que lo abarca todo, por ello no reconoce dificultades de grados, pues el Amor sólo se reconoce a sí mismo. 

También en el texto leemos:
"El Espíritu Santo siempre te guiará acertadamente porque tu dicha es la Suya. Eso es lo que Su Voluntad dispone para todos porque habla en representación del Reino de Dios, que no es otra cosa que dicha. Seguirle, por consiguiente, es la cosa más fácil del mundo, y lo único que es fácil, ya que no es de este mundo. Por lo tanto, es algo natural. El mundo va en contra de tu naturaleza, al estar en desacuerdo con las leyes de Dios. El mundo percibe grados de dificultad en todo. Eso se debe a que el ego no percibe nada como completamente deseable. Al demostrarte a ti mismo que no hay grados de dificultad en los milagros, te convencerás de que, en tu estado natural, no hay grados de dificultad en absoluto porque tu estado natural es un estado de gracia"

El Espíritu Santo, que es la Mente Crística, la mente mediadora entre la conciencia superior y la inferior, siempre nos mostrará el camino acertado. Aunque para ello debemos escuchar únicamente su voz. Es necesario  entonces discernir entre la voz del Espíritu Santo y la voz del ego. Esto es sencillo cuando realmente estamos decidid@s a dejar de negarnos el Amor, ya que la sola intención de recibirlo completamente hace que se reciba y por ende sólo se puede oír la voz que nos guía hacia el despertar. No es que no se pueda reconocer al ego murmurándonos constantemente, esto es precisamente lo que nos ocurrirá al usar el discernimiento, no obstante, esto quiere decir que reconoceremos la verdadera guía en el camino de la Luz. 

"La capacidad de extenderse es un aspecto fundamental de Dios, que Él le dio a Su hijo. En la creación, Dios Se extendió a Sí Mismo a Sus creaciones y les infundió la misma amorosa Voluntad de crear que Él posee. No sólo fuiste plenamente creado, sino que fuiste creado perfecto. No existe vacuidad en ti. Debido a la semejanza que guardas con tu Creador, eres creativo. Ningún Hijo de Dios puede perder esa facultad, ya que es inherente a lo que él es, pero puede usarla de forma inadecuada al proyectar. El uso inadecuado de la extensión -la proyección-, tiene lugar cuando crees que existe en ti alguna carencia o vacuidad, y que puedes suplirla con tus propias ideas, en lugar de con la verdad. Este proceso comprende los siguientes pasos: Primero: Crees que tu mente puede cambiar lo que Dios creó. Segundo: Crees que lo que es perfecto puede volverse imperfecto o deficiente. Tercero: Crees que puedes distorsionar las creaciones de Dios, incluido tú. Cuarto: Crees que puedes ser tu propio creador y que estás a cargo de la dirección de tu propia creación"

Creer que podemos pensar, vivir y crear sin Dios, es decir viviendo en la separación de nuestra propia divinidad, es negarnos a nosotros mismos la plenitud, fragmentándonos en mil pedazos para seguir siendo nuestro propio obstáculo autoconvenciéndonos que existen las dificultades y que ellas tienen múltiples niveles ya que es el modo en que el ego logra confundirnos cada vez más. Obviamente esto no es posible en la verdad, pero en el sueño esto es muy creíble, y de hecho es lo que nos hace tropezar constantemente con tantos impedimentos. 

"Hacer la Voluntad de Dios perfectamente es el único gozo y la única paz que pueden conocerse plenamente, al ser la única función que se puede experimentar plenamente. Cuando esto se alcanza, ninguna otra experiencia es posible. Desear otra experiencia, no obstante, obstaculiza su logro porque la Voluntad de Dios no es algo que se te pueda imponer, ya que para experimentarla tienes que estar completamente dispuesto a ello. El Espíritu Santo sabe cómo enseñar esto, pero tú no. Ésa es la razón por la que lo necesitas, y por la que Dios te lo dio. Únicamente Sus enseñanzas pueden liberar a tu voluntad para que se incorpore a la de Dios, uniéndola a Su poder y gloria y estableciendo a éstos como tuyos. Los compartes tal como Dios los comparte porque ése es el resultado natural de su existencia"

Un Curso de Milagros

Para crear conforme al Creador, primero debemos reconocer nuestra total dependencia de Dios "la totalidad", es decir, estar libres de la idea de separación. Comprender que todo lo que deseamos es Amor, y que el Amor es la única Voluntad que puede ser expresada. De hecho, lo único que crea es el Amor. El ego no puede crear absolutamente nada, porque no es nada...
Recuerda que el ego no es real, es una invención surgida en el instante en que caímos en el sueño, en el instante en que olvidamos nuestra divinidad, nuestro Ser y nos consideramos exiliados del "Cielo", sinónimo este que significa "plenitud". 

María Marcela



La verdadera oración


"La oración es el vehículo de los milagros. Es el medio de comunicación entre lo creado y el Creador. Por medio de la oración se recibe amor, y por medio de los milagros se expresa amor"







"La oración es el mayor regalo con el cual Dios bendijo a Su Hijo al crearlo. Era ésta entonces lo que ha de llegar a ser: la única voz que el Creador y la creación comparten; el canto que el Hijo entona al Padre, Quien devuelve a Su Hijo las gracias que el canto Le ofrece. Perpetúa la armonía, y perpetúa también la feliz concordia del amor que eternamente se profesan uno a otro. Y en esto la creación se extiende. Dios da gracias a Su extensión en Su Hijo. Su Hijo da gracias por su creación, en el canto de su crear en Nombre de Su Padre. El amor que comparten es lo que toda oración habrá de ser por toda la eternidad, cuando el tiempo termine. Porque así era antes de que el tiempo pareciese existir.

Se te ha dicho que le pidas al Espíritu Santo la respuesta a cualquier problema específico, y que recibirás una respuesta específica si esa es tu necesidad. También se te ha dicho que hay un solo problema y una sola respuesta. En la oración, esto no es contradictorio. Aquí hay decisiones que tomar, y tienen que tomarse sean o no ilusiones. No se te puede pedir que aceptes respuestas que se encuentran más allá del nivel de necesidad que puedes reconocer. Por lo tanto, no es la forma de la pregunta lo que importa, ni tampoco la manera como se formula. La forma de la respuesta, si es dada por Dios, se ajustará a tu necesidad tal como tú la ves. Esto es simplemente un eco de la respuesta de Su Voz. El verdadero sonido es siempre un canto de acción de gracias y de amor.

No puedes, por lo tanto, pedir el eco. Es la canción la que constituye el regalo. Con ella vienen los sobreagudos, las armonías, los ecos, pero estos son secundarios. En la verdadera oración sólo escuchas el canto. Todo lo demás es simplemente agregado. Has buscado primero el Reino de los Cielos, y ciertamente, todo lo demás se te ha dado por añadidura.

El secreto de la verdadera oración es olvidar las cosas que crees necesitar. Pedir lo específico es muy similar a reconocer el pecado y luego perdonarlo. De la misma manera, también en la oración pasas por encima de tus necesidades específicas tal como tú las ves, y las abandonas en Manos de Dios. Allí se convierten en tus regalos para Él, pues Le dicen que no antepondrías otros dioses a Él; ningún Amor que no sea el Suyo. ¿Cuál otra podría ser Su Respuesta sino tu recuerdo de Él? ¿Puede esto cambiarse por un trivial consejo acerca de un problema de un instante de duración? Dios responde únicamente por la eternidad. Pero aun así todas las pequeñas respuestas están contenidas en ésta.

Orar es hacerse a un lado; es abandonarse, es un sereno instante para escuchar y amar. No debe confundirse con súplica alguna, porque es una manera de recordar tu santidad. ¿Por qué debería suplicar la santidad, si tiene pleno derecho a todo lo que el amor puede ofrecer? Y es al Amor adonde vas en la oración. La oración es una ofrenda; es renunciar a ti mismo para ser uno con el Amor. No hay nada que pedir porque no queda nada que desear. Esa nada se convierte en el altar de Dios. Desaparece en Él.

Este no es un nivel de oración que todo el mundo puede alcanzar por ahora. Aquellos que no lo han alcanzado aún necesitan tu ayuda en la oración, porque su pedir no se basa todavía en la aceptación. La ayuda en la oración no significa que otro media entre Dios y tú. Pero sí significa que otro está a tu lado y te ayuda a elevarte hacia Él. Quien se ha dado cuenta de la bondad de Dios, ora sin temor. Y quien ora sin temor no puede sino llegar a Él. Por lo tanto, también Él puede llegar hasta Su Hijo, donde quiera que éste se encuentre y cualquiera que sea la forma que parezca tomar.

Orar a Cristo en cualquiera es verdadera oración, porque constituye un regalo de agradecimiento a Su Padre. Pedir que Cristo no sea sino Él Mismo no es una súplica. Es un canto de acción de gracias por lo que eres. En esto radica el poder de la oración. No pide nada y lo recibe todo. Esta oración puede ser compartida porque recibe por todos. Orar con alguien que sabe que esto es verdad es haber recibido respuesta. Tal vez la forma específica de resolución de un problema específico ocurrirá a uno de los dos; no importa cuál. Tal vez alcance a ambos, si los dos están genuinamente armonizados el uno con el otro. Vendrá porque se han dado cuenta de que Cristo está en los dos. Esa es su única verdad"

El Canto a la Oración ~ Un Curso de Milagros